martes, marzo 01, 2011

domingo, septiembre 20, 2009

Al carajo con todo. He cambiado. Sigo siendo el mismo niño que escribía sin sentido (ahora quizá escriba mil veces peor que antes). En cualquier caso, adiós.

jueves, junio 26, 2008

Doing the unstuck

Después de tanto, aquí estoy. En un aquí imaginario, que no es más que el siempre (o el nunca) de mis sueños. El de las divagaciones y los soliloquios cotidianos. Que diera uno por ser Hamlet, el príncipe de Dinamarca.
Ser o no ser. Morir o vivir. Resignarse o no, esa es la cuestión. Y qué dulce, qué dulce debe resultar prolongarla al siempre, al todo y a la nada.
Después de todo, era horrendamente infeliz sabiéndome en el no ser. ¿Será que no lo hice bien?, ¿será acaso que no puedo perderme porque un absurdo sentido de la no-responsabilidad subconsciente me atrae y me escupe? No puedo resignarme, porque después de todo ha pasado muchas veces, he intentado desligarme, perderme de todo. Y no he podido; cuando todo parece ido y floto en medio de mi estúpida nada, me siento aún más imbécil de lo que era cuando empecé. En los horrendos monólogos internos sin sentido; y aún peor, sin dirección. En mis etapas racionales, esos monólogos me han llevado a respuestas aparentes. Cuando divago en la nada, simplemente regreso a la nada y nada es tangible.
Y mis aliteraciones constantes de pensamientos, de "debo" y de "quiero", me topo con una especie de destino manifiesto de lo que quiero y de lo que no quiero. Me veo como una personalidad dual, horrenda; con todos los reproches asquerosos de la dualidad y sin ninguna de sus ventajas.
Así que hoy es un buen día para dejarse ir.

Gracias, por todo. Por estar a un lado.

P.D: Después de esta divagación absurdísima, pido a gritos un frívolo header.

sábado, mayo 24, 2008

Remember?

¿Será que acaso me recuerdas?
¿Será acaso que las memorias felices te acompañen?
¿Tiempo de calidad? ¡Basura! Lo que yo quería era tiempo. De explorar. De llegar. De ser uno.
Tiempo para descubrirse de nuevo todos los días.
Tiempo para poder decir un verdadero te quiero.
Oh, La tregua: "Aparte de la muy comprensible necesidad de ser feliz, mi deseo es que usted también lo sea. Y eso es lo difícil. Porque usted tiene todas las condiciones para concurrir a mi felicidad, pero yo muy pocas para concurrir a la suya."
Y yo nunca (estoy convencido) pude hacerlo. Me arrepiento, sí. Y me lamento más de ese hecho que de lo demás. De que "todo fuera una lástima" y de que nunca fuera más que una estupidez mía.
De que nunca pudo ser.
Nunca o siempre.

miércoles, mayo 21, 2008

Soy nadie.

Et?
Desde hace como dos años, tú tampoco eres nadie, para mí.


¿Tus fotos son un desorden? La solución a tus males se llama Galería fotográfica de Windows Live

sábado, mayo 17, 2008

Wawwawiwaw!



Sin palabras. Luego subo las fotos y Sin tu latido.

lunes, mayo 12, 2008

Grafía del caos

En el principio era la nada y después el todo.

Y todo esto a causa de una pregunta estúpidamente irreal y genial. Después de esa, me regañaron por la desorganización empolvada (o como mis padres prefieren llamarla, chiquero) que es mi recámara. Después de dos horas acomodando sin descanso, ya puedo ver el piso y la madera de nuevo.

Entonces fue que me puse a pensar: ¿si la materia no hubiera tenido un orden primigenio? ¡Oh, Dios, tú que tienes a Robert Smith a tu derecha1!, ¿qué sería de tu universo de no existir los niveles de energía? ¿Y qué de la indeterminación de un electrón? ¿Qué de no haber un orden en el universo?

Muy simple. Todos seríamos felices, a no ser porque seríamos un todo y una nada; no conscientes y por lo tanto no existiríamos. 2


1. No fui el primero en mencionar esa frase.
2. O por lo menos, no para nosotros mismos.

Ok. Algo de mal geekismo filosófico (ja!).

En fin, un día de rutina, hoy.

P.D: La pregunta era acerca de que pasaría si la masa del electrón fuera la del protón y viceversa.